miércoles, 4 de julio de 2012
Llamado a AMLO y a los sindicatos a convocar a huelga general
1.De la misma forma que se hizo en 1998 y en 2006, el pasado 1 de julio nuevamente fue pisoteada la voluntad del pueblo trabajador por medio de un monstruoso fraude electoral.
2.Está claro que la imposición del PRI y de Enrique Peña Nieto (EPN) en el poder pretende no sólo continuar por el mismo camino que transitaron los gobiernos del PAN, sino además profundizarlo.
3.La tarea que le tiene asignada la mafia en el poder a EPN es la de preservar sus privilegios al mismo tiempo de implementar la privatización plena y total del sector energético, en particular la de PEMEX, así como la de imponer la contrarreforma laboral, desmantelar al IMSS y al ISSSTE, profundizar la privatización de la educación pública, imponerle IVA a medicamentos y a alimentos, además de otros ataques que de conculcarse tendrían un impacto extremadamente negativo para las condiciones de vida y de trabajo del conjunto de las familias de los trabajadores de la ciudad y el campo.
4.Además de lo anterior es importante señalar que la trayectoria de EPN al frente del gobierno del Estado de México demuestra que se trata de uno de los más salvajes represores de la historia de neutro país y que está dispuesto a eliminar toda clase de derechos democráticos del pueblo trabajador para empelar la violencia del Estado contra sus opositores. Para la clase dominante y la mafia en el poder la anterior es una de las principales virtudes de EPN pues pretenden imponer toda su voluntad por medio del regreso del PRI a la Residencia de Los Pinos a través de la fuerza de ser necesario.
5.Por otro lado EPN representa al sector más decadente del Régimen, mismo en el que destacan funestas personalidades como Calderón, Salinas de Gortari, Vicente Fox, entre otros, siendo ello toda una promesa de que la política de colusión con los diferentes carteles del narco se mantendrá intacta, fingiendo una supuesta “guerra contra el crimen organizado” para favorecer a la banda de narcotraficantes que mejor pague los servicios del Estado por el empleo del ejército y la policía contra las bandas rivales. Bajo el calderonismo con más de 60 mil víctimas fatales, esa política ha significado el peor baño de sangre jamás visto en décadas de historia en nuestro país.
6.Y en lo tocante a las elecciones del 1 de julio pasado el fraude ha sido ampliamente documentado antes, durante y después del desarrollo de dicha contienda. Todo ello ante la indiferencia del IFE, mismo que ya le ha dado legitimidad al cochinero que pretende imponer a EPN en el poder. El IFE se ha puesto al servicio del fraude electoral como pieza clave para la cristalización del mismo, rompiendo la legalidad de la forma más descarada y cínica, razón por la cual no podemos ni debemos reconocer los resultados de las elecciones favorables a EPN. En cambio nuestro deber es luchar para que se reconozca la voluntad del pueblo trabajador, mismo que se inclinó a favor de AMLO el pasado 1 de julio.
7.La experiencia de 2006 indica que para obligar a retroceder a la mafia en el poder y a la clase dominante en su conjunto, al IFE, al PRI, al PAN y demás instituciones coludidas en el fraude electoral, es necesario ir más lejos en nuestras formas de lucha. Debemos impulsar movilizaciones de millones en las principales ciudades del país repudiando el intento de imposición de EPN, teniendo ello como objetivo demostrar toda nuestra fuerza golpeando todos juntos a la misma hora.
8.Sólo obligaremos a retroceder a la mafia del poder a y a sus títeres haciéndolos sentir que el suelo se mueve debajo de sus pies y que los oprimidos y explotados de este país verdaderamente ya no estamos dispuestos a permitir un nuevo fraude electoral ni que nuestros derechos se continúen pisoteando.
9.Es por ello que, además de las medidas legales demandadas por AMLO para hacer el recuento del voto en 113 mil 855 de las 143 mil 114 por más que evidentes irregularidades, los trabajadores de la ciudad y del campo junto con los estudiantes, debemos pasar a la acción para impedir la imposición de EPN.
10.Por todo lo anterior exhortamos a AMLO y a los dirigentes sindicales de la UNT, del SME, de Mineros, al CNTE, al Movimiento #YoSoy132, a Morena, al Morenaje, a los partidos integrantes de la coalición Movimiento Progresista (PRD, PT y Movimiento Ciudadano) y a todas las organizaciones en lucha, a convocar a movilizaciones de masas en todo el país y a una huelga general de 24 horas para derrotar a la oligarquía y su fraude electoral.
jueves, 29 de marzo de 2012
Jóvenes y activistas del movimiento obrero se reúnen en la presentación de La Izquierda Socialista
Miércoles 28 de Marzo de 2012
El día 23 de marzo por la noche nos dimos cita más de 280 compañeros en el local sindical del Magisterio Democrático, en la sección 9 de la CNTE, para participar en la presentación del periódico La Izquierda Socialista (LIS), órgano de prensa revolucionario de la Corriente Marxista Internacional (CMI) en México.

La presentación comenzó con una participación del compañero Rubén Ribera, miembro fundador del periódico Militante, que en el pasado defendió las ideas del marxismo y ahora es miembro de La Izquierda Socialista que es el actual periódico de la CMI en México. Rubén habló durante 15 minutos sobre las vicisitudes materiales e ideológicas contra las que se ha tenido que luchar en los últimos 22 años para mantener una publicación marxista. En medio de la debacle ideológica que significó la caída de los llamados "países socialistas" se generó una reacción sin precedentes contra todas las ideas marxistas, este fue el escenario por el que hemos tenido que pasar.
También explicó que este año es de mucha importancia para el movimiento obrero en nuestro país, en las elecciones serán el escenario de una campaña militante por parte de los miembros del Morena para consolidarse como una organización de los trabajadores y la juventud.
El siguiente en hablar fue el compañero Jorge Martín, uno de los dirigentes de la Corriente Marxista Internacional y de la campaña internacional con la revolución en América Latina: Manos Fuera de Venezuela. El camarada Jorge nos explicó el ambiente internacional en que nos estamos moviendo y cómo el capitalismo esta siendo un verdadero lastre para la sociedad a nivel mundial, pagando un alto pecio por esa condena.
Con datos en la mano, fue mencionando las ventajas de las que goza una economía planificada, como la que hasta ahora se vive en Cuba, que está por encima de los demás países de la región en muchos aspectos, no solo de países como Haití que tiene un origen económico similar, sino incluso de México o los EEUU. Explicó que en todo lo que tiene que ver con gasto social, niveles de educación, sanidad, etc., Cuba no solo estaba a la altura de las potencias imperialistas sino que en algunos casos incluso las superaba.
Con estos datos reforzó la necesidad de que la única forma de salir de esta crisis, que la burguesía quiere que sea pagada por los trabajadores, es expropiando a los grandes bancos y fábricas, ponerlas a funcionar bajo un plan organizado para cubrir las demandas de la sociedad.
Después se dio la palabra a invitados especiales que nos acompañaron al evento. La primera en tomar la palabra fue nuestra compañera Norma Carrillo, esposa de un trabajador del Sindicato Mexicano de Electricistas, ella explicó de forma muy sencilla sus experiencias que ha sacado en toda esta lucha, la comprensión que ahora tiene sobre la necesidad no solo por los trabajadores del SME sino por transformar esta sociedad.
La siguiente en tomar la palabra fue una compañera joven dirigente estatal del Morenaje en Guanajuato, Susana García. Esta compañera explicó brevemente los sentimientos que la impulsan a luchar y transformar el país, dijo que su motivación más grande era el amor y que eso la motivaba a la lucha en el día al día. Mandó felicitaciones afectuosas a LIS.
Los dos compañeros siguientes en tomar la palabra fueron los dirigentes, por un lado del Barzón Ciudad de México y Frente de Escuelas Democráticas Febrero 25. El Barzón es una organización que lucha por una vivienda digna para las familias obreras, Jaime García agradeció la invitación y remarcó la alegría que le daba estar entre gente joven y hablando del marxismo y socialismo.
Por el lado de FEDF 25 habló el camarada Manuel Jiménez, dirigiéndose al auditorio recordó que la única forma de terminar con el capitalismo es con la revolución. El último compañero en hablar era un joven estudiante y trabajador del SME, el compañero dijo claramente que La Izquierda Socialista era una de las que nunca dejaban la lucha y que por ellos el Politécnico, donde hay varios compañeros de nuestra agrupación, seguía siendo público.
En la ronda de participaciones que siguió tomaron la palabra 6 asistentes a la charla, las participaciones giraron en torno a la necesidad de organizarnos en la LIS, la importancia y premura por extender el marxismo como herramienta de lucha y análisis, así como las felicitaciones a los integrantes del periódico.
En la respuesta de los camaradas Jorge y Rubén pudimos escuchar palabras de alientos para seguirla lucha hasta conseguir nuestros objetivos, mantener el compromiso de trabajo con los trabajadores y en el Morena hasta transformar nuestra sociedad.
Antes de retirarnos, los asistentes visitaron nuestra mesa de materiales políticos donde se adquirieron más de mil pesos de ventas de libros y periódicos.
Este ha sido un gran evento político, los compañeros de la LIS queríamos realizar esta presentación para que nos acompañaran nuestros camaradas y amigos que nos conocen de hace mucho tiempo atrás.
El periodo siguiente será muy intenso para nuestro pueblo y los marxistas de la Corriente Marxista Internacional en México estamos levantando la mano para luchar al lado de nuestra clase por la transformación de la sociedad.
sábado, 17 de marzo de 2012
Declaración de la Corriente Marxista Revolucionaria (CMR)
Grecia se ha convertido en el epicentro de los procesos políticos, económicos y sociales que se vienen desarrollando durante los últimos dos años en Europa.
Los mal llamados planes de rescate exigidos por las instituciones capitalistas internacionales (FMI, BCE y UE) y la consiguiente aplicación de recortes sociales salvajes, han llevado al país a una catástrofe sin precedentes. Frente a esta situación, un movimiento de lucha protagonizado por cientos de miles de trabajadores, jóvenes, desempleados, y sectores arruinados de las capas medias, se ha levantado sacudiendo la sociedad de arriba abajo, demostrado sobradamente su capacidad para paralizar la nación y poner en jaque las instituciones políticas de la burguesía. Después de numerosas huelgas generales, de manifestaciones históricas, de ocupaciones de empresas, la clase obrera griega ha colocado la cuestión del poder en el orden del día. Sólo ella, al frente de los sectores oprimidos de la sociedad, puede acabar con el caos y el colapso provocado por la crisis del sistema, expropiando a los capitalistas, los bancos, los grandes monopolios y barriendo con la farsa de un parlamento intervenido por el capital financiero internacional. La situación prerrevolucionaria en Grecia avanza con fuerza, creando las condiciones para que una victoria de los trabajadores, a través de la revolución socialista, transforme completamente la situación política en el país, en Europa y en el mundo entero. El papel de la Unión Europea y los planes de “rescate”
Las últimas medidas de austeridad impuestas por la Troika (UE, BCE y FMI), con el beneplácito de los gobiernos del Continente y aprobadas por un gobierno griego completamente desautorizado por la población, son el pasaporte para que Grecia pudiera acceder al último plan de “rescate”. Un plan que llega después de intensas negociaciones en las que se reconoce que Grecia no podrá hacer frente a sus compromisos de pago de una deuda incontrolable y, por tanto, establece una quita de la misma superior al 53%. Más del 25% de la deuda reclamada (95.000 millones) está formada por créditos con unos elevados tipos de interés otorgados por bancos de la UE (en total 53.000 millones de euros), a cuya cabeza se sitúan los franceses y alemanes. Pero, a pesar de las apariencias, la banca internacional sigue logrando un jugoso negocio a costa del sudor, el desempleo y el hundimiento de las condiciones de vida de la población griega. Como contrapartida a la quita y al nuevo plan de “rescate” que incluye “préstamos” por valor de 130.000 millones de euros, el gobierno griego ha aceptado poner en marcha un nuevo programa de austeridad salvaje. En cualquier caso hay que subrayar que estos préstamos, lejos de destinarse a aliviar las necesidades de la población griega, se dedicarán exclusivamente a pagar el servicio de la deuda y los intereses a grandes bancos e instituciones financieras privadas que poseen títulos de deuda griega. 39.000 millones de euros irán destinados a los bancos griegos, 30.000 millones a otros bancos extranjeros y fondos de inversión privados, y el resto irá a reembolsar parte del valor de los bonos griegos ya caducados.
A cambio de este dinero, la troika envía monitores permanentes a Atenas para que supervisen y garanticen que el dinero no va a otra partida económica diferente, abriendo una cuenta separada y controlada por estos. En otras palabras, se comprueba una vez más que la soberanía nacional es una utopía bajo el dominio del gran capital financiero.
Como señaló un diputado del KKE (Partido Comunista Griego) en el debate parlamentario del 12 de febrero donde se aprobó el nuevo plan de austeridad: “Dejen de engañar y chantajear al pueblo. Es mentira que los 130.000 millones sean para salvarnos. ¿Qué ganarán con ello los trabajadores? Sólo se benefician los bancos y los monopolios”. (Público 12/2/2012)
Una nueva vuelta de tuerca
El programa aprobado por el gobierno de coalición, integrado actualmente por el PASOK y Nueva Democracia, ataca los salarios y acaba con la negociación colectiva y los derechos laborales. Reduce el salario mínimo un 22% y para los menores de 25 años el 32%, pasando a 480 y 430 euros respectivamente. Esta medida afecta directamente al 25% de la fuerza laboral. Aunque los más perjudicados serán los aprendices, prácticamente todos los jóvenes trabajadores son catalogados de esta manera, y su salario quedará reducido a 350 euros mensuales. En el sector privado también bajarán los salarios, después de un retroceso del 25% en el último año. El plan aprobado establece un nuevo sistema de negociación colectiva, y a partir de ahora se podrán modificar todos los contratos de trabajo individualmente. También se congela la antigüedad laboral, imprescindible para el cómputo posterior de las pensiones, que se reducirán una media del 15%. Se reforma el sistema de pensiones, abriendo así la puerta a nuevos recortes y a un nuevo incremento de la edad de jubilación. Según un estudio de la central sindical GSEE, el Estado griego se quedará sin dinero en junio para pagar las pensiones y eso significará una nueva reducción de las mismas entre un 30 y 40%.
El plan incluye nuevos despidos en el sector público: en total 150.000 hasta el año 2015. Se reducen drásticamente el gasto público y las ayudas sociales; los incapacitados y aquellas personas que padecen enfermedades raras ya han dejado de percibir subsidios y ayudas para los medicamentos. Se anuncian nuevas privatizaciones, incluidas infraestructuras básicas como aeropuertos y puertos. Se ha aprobado también el cierre de decenas de instituciones públicas, incluidos colegios, institutos, departamentos universitarios y agencias gubernamentales.
La crisis del capitalismo griego y la catástrofe social consecuente
Mientras el gasto social se recorta hasta el hueso, los salarios se hunden, y las pensiones se evaporan, los grandes capitalistas griegos, esos patriotas que aplauden y exigen la aplicación de estos planes draconianos, evaden impunemente capitales hacia los bancos suizos y alemanes. El propio gobierno reconoce una evasión fiscal de 37.000 millones de euros en el último año, y desde el inicio de la crisis los capitalistas han sacado del país 560.000 millones de euros, dos veces la deuda nacional. Esta es la razón esencial de que, a pesar de todas las medidas de austeridad y recortes, la deuda haya pasado del 113% al 160% del PIB en los últimos tres años.
Los ataques constantes a las condiciones de los trabajadores griegos han tenido como consecuencia una catástrofe social desconocida en tiempos de paz. Desde hace dos años los empleados públicos han sufrido una reducción salarial del 50%, y en global los ingresos familiares han caído un 30%. Más de un millón de personas están en paro, uno de cada cinco adultos y uno de cada dos jóvenes. Sólo un tercio de los parados cobra subsidio de desempleo, y las ayudas han pasado de 460 a 360 euros mensuales. La presión sobre la población es insoportable: los precios de los productos básicos son semejantes a los del resto de Europa Occidental, así que para muchos griegos la supervivencia es casi una tarea imposible.
El fenómeno de “los sin techo” se ha disparado: sólo en Atenas se ha incrementado entre un 20 y un 25%, y más de 20.000 personas malviven en las calles de la capital. En este caso no sólo se trata de trabajadores que han perdido su empleo: “Hay de todo, ahora hay clase media, abogados que pierden su casa y comenzaron a dormir en las oficinas, la gente hace cola para pedir comida en la misma calle donde estaba la Bolsa de Atenas”. (El País, 18/2/2012). La pobreza y el riesgo de exclusión social se ha incrementado dramáticamente: según datos oficiales más de un tercio de la población, 860.000 familias, viven bajo el umbral de pobreza.
El abandono de niños, la desnutrición infantil, los suicidios, alcanzan niveles de países del llamado Tercer Mundo. La BBC recogía las palabras de un sacerdote ortodoxo: “En el último año hemos recibido centenares de casos de padres que vienen a dejarnos sus hijos… nos dicen que no tienen dinero, vivienda ni alimentos para sus hijos, esperan que nosotros podamos proporcionárselo”. A finales de enero el gobierno anunció la distribución de cupones de comida en escuelas de los barrios más golpeados, después de que la Federación de Profesores de Enseñanza Media denunciase “casos de alumnos de familias pobres que pasan todo el día en la escuela sin comer nada”.
Desde 2008 Grecia ha experimentado una oleada ascendente en la lucha de clases: 18 huelgas generales, cientos de huelgas en diferentes sectores, movilizaciones estudiantiles y ocupaciones de centros de estudio, a lo que sumar un auténtico levantamiento juvenil en diciembre de 2008 después del asesinato de un joven de 15 años a manos de la policía. Además se ha desarrollado un movimiento masivo de desobediencia civil bajo el lema “Yo no pago”, y cuatro millones de griegos han dejado de pagar, entre otros, el impuesto de bienes inmuebles.
La respuesta de la clase obrera griega al último ataque ha sido ejemplar, con dos huelgas generales, de 24 y 48 horas los días 7, 10 y 11 de febrero, que fueron secundadas por cerca del 90% de los trabajadores según los sindicatos. Las huelgas generales culminaron con la masiva e histórica movilización del 12 de febrero, mientras el parlamento discutía el programa de ataques, que reflejó la profundidad de la rabia, la frustración y la furia contra el gobierno y las instituciones europeas y financieras del capital. Sólo en Atenas, según los sindicatos, participaron más de 500.000 personas, pero decenas de miles más salieron a las calles en más de 62 ciudades y pueblos. Los medios de comunicación hicieron todo lo posible para minimizar el alcance de la protesta, algo imposible debido a la enorme participación. Como en tantas otras ocasiones, la prensa griega e internacional pretende desacreditar la movilización emitiendo casi exclusivamente imágenes de algunos edificios en llamas, y justificar la brutal represión policial contra los decenas de miles de manifestantes que se encontraban en la Plaza Syntagma rodeando el parlamento. A pesar de la represión, miles permanecieron allí hasta que terminó el debate a altas horas de la madrugada: 4.000 policías tuvieron que escoltar a los diputados en su entrada al parlamento y muchos lo abandonaron en helicóptero.
Los acontecimientos de estos dos últimos años han tenido profundos efectos sobre la conciencia de la clase obrera griega. Demostrando una disposición a la lucha formidable, cada vez son mayores las críticas entre amplios sectores del movimiento a las direcciones sindicales, por limitarse a convocar una huelga general tras otra sin proponer una alternativa revolucionaria que acabe con esta catástrofe. Es significativo que en las dos últimas manifestaciones, por primera vez en la historia, los dirigentes sindicales no hayan pronunciado ningún discurso, limitándose a leer un comunicado para evitar los pitidos y los gritos cada vez más generalizados que piden una huelga general indefinida.
Muestra del avance en los métodos de lucha de los trabajadores es la extensión desde hace unos meses de las ocupaciones de fábricas y centros de trabajo, bien porque ante la amenaza de cierre los trabajadores deciden ocupar y hacerse cargo de la empresa, o bien frente a los intentos de los empresarios de reducir salarios o incrementar la jornada laboral. Una de las ocupaciones más conocidas es la del hospital de Kilkis, gestionado desde hace semanas por los propios trabajadores. En el último comunicado de la Asamblea de Trabajadores del hospital, se anuncia que a partir del 20 de febrero el centro queda bajo el control de los trabajadores y que todas las decisiones sobre el funcionamiento del hospital serán tomadas en la asamblea general. En su manifiesto también hacen un llamamiento al conjunto de la clase obrera griega para que siga su ejemplo y extienda las ocupaciones y el control obrero. Lo mismo se puede decir del periódico Eleytherotypia, uno de los principales del país, en el que los trabajadores se han hecho cargo del mismo y lo han convertido en el principal portavoz de las luchas del movimiento obrero griego contra los recortes.
En las condiciones de una crisis prerrevolucionaria, en las que todo el aparato parlamentario de la burguesía, sus instituciones y sus políticos están en el punto de mira de la furia de la población, incluso la convocatoria de elecciones generales para el próximo mes de abril no es ninguna baza segura para la clase dominante. La burguesía griega está dividida sobre la conveniencia o no de celebrarlas. Las encuestas muestran un profundo giro a la izquierda que se expresa en la proyección de voto de aquellos partidos que están a la izquierda del PASOK, es decir, DIMAR (Izquierda Democrática), Syriza y el KKE. Según las encuestas, el primero obtendría un 18% de los votos, y los dos últimos casi un 25% entre los dos. Los sondeos también pronostican una debacle histórica del PASOK, que pasaría a tener el 8% de los votos, y Nueva Democracia no superaría el 27%. En cuanto al ultraderechista LAOS las encuestas le dan tan sólo un 3,5% de los votos.
La perspectiva de que la izquierda pueda sacar más de un 40% de los votos, y especialmente el fortalecimiento del KKE, no sólo electoralmente sino en el movimiento sindical y juvenil como referente de masas, ha hecho sonar todas las alarmas de la burguesía griega y europea. Esta es una de las razones de peso que esgrimen para aprobar un posible retraso electoral, pero a corto plazo es difícil que consigan parar la profundización de este giro a la izquierda, no sólo de los trabajadores, sino también de un sector mayoritario de las clases medias que ha sufrido un deterioro brusco de sus condiciones de vida.
Un programa revolucionario para tomar el poder
La burguesía griega es consciente de lo que se juega, como también lo es la burguesía europea. En estos momentos, las condiciones para que la clase obrera tome el poder en sus manos y lleve a cabo la transformación socialista de la sociedad no sólo es posible sino que constituye la única alternativa al caos en que ha sumido la crisis capitalista a la sociedad griega.
En septiembre de 1917 Lenin escribió un artículo titulado La catástrofe que nos amenaza y como combatirla. Este texto, que constituyó uno de los documentos fundamentales del programa de los bolcheviques con los que se preparó la revolución de octubre, sirve perfectamente para entender las tareas de la izquierda en este momento crucial, y especialmente la política que debería adoptar su destacamento más importante, el KKE.

Como en la Rusia de 1917, Grecia se enfrenta hoy a un panorama desolador. Todas las conquistas del pasado están siendo laminadas, mientras los planes de austeridad y el sabotaje económico de los capitalistas han hundido la nación. La población ya ha manifestado, en el refrendo más importante de todos que es la lucha de masas en la calle, que no está dispuesta a soportar este calvario sin un combate a muerte. Las condiciones objetivas para la revolución socialista han madurado hasta alcanzar un punto decisivo: la clase dominante no es capaz de gobernar como lo hacía antes, y los apoyos en los que se ha basado en estos años, las direcciones reformistas del movimiento obrero en el PASOK y los sindicatos, están desacreditados. La clase obrera, al frente de los sectores oprimidos de la sociedad, se ha colocado en la vanguardia de la lucha, demostrando una capacidad de movilización y resistencia asombrosa. Que el capitalismo representa un callejón sin salida, que la sociedad debe de organizarse sobre bases realmente democráticas y ser gestionada por los trabajadores, que los banqueros, empresarios y el capital financiero internacional son los responsables de la catástrofe, y que el parlamento burgués no es más que una marioneta en sus manos, son ideas que cuentan con un apoyo masivo. Las conclusiones socialistas y anticapitalistas de una mayoría de la sociedad son tan evidentes, que incluso el sistema electoral burgués, con todos sus vicios y manipulaciones, no tiene más remedio que reflejarlo. También las capas medias, que en otras ocasiones han sido la base social de la reacción, han girado con rapidez a la izquierda, participando en las grandes demostraciones de la clase obrera. El fermento revolucionario es una realidad: la correlación de fuerzas es completamente favorable a los trabajadores.
Los obstáculos que se levantan contra la revolución son de otro tipo. El problema no es la falta de decisión del movimiento obrero, ni su conciencia clasista y socialista; no es la fortaleza de la burguesía o de su aparato estatal, cuando hemos asistido a numerosos ejemplos de que la represión policial no sólo no frena el movimiento, sino que lo endurece y amplia. La cuestión central en este momento es la imperiosa necesidad de que la izquierda, y especialmente el Partido Comunista Griego, el KKE, levanten una alternativa claramente socialista, abandonen toda confusión respecto a los objetivos de la lucha y organicen concienzudamente a la vanguardia de la clase con el fin de ganar al conjunto de la población para derrocar el capitalismo.
¿Cuáles deben ser los ejes fundamentales de este programa? Ideas muy sencillas, y que están presentes en la situación prerrevolucionaria que vive Grecia, y que una vez ganen la conciencia de la mayoría se transformarán en una fuerza imposible de parar:
Frente al sabotaje de los capitalistas, los planes de austeridad y recortes sociales, poner la economía bajo el control democrático de la mayoría de la población. Expropiación de la banca, los monopolios, las compañías de seguros, bajo el control democrático de los trabajadores. Movilizar los recursos existentes para combatir el desempleo y asegurar una vida digna a todas las familias.
Rechazo a todos los planes impuestos por el FMI, el BCE y la UE ¡No al pago de la deuda! El pueblo griego no debe nada a la banca internacional ¡Al contrario! Confiscación de todos los recursos del capital internacional depositados en Grecia. Confiscación sin indemnización del patrimonio y activos financieros de todos los grandes capitalistas del país. Esta es la única medida que puede frenar la fuga de capitales.
Renacionalización de todas las empresas públicas y sectores que han sido privatizados. Incremento drástico de los salarios, de las pensiones y defensa de la sanidad, la educación pública y de todos los servicios sociales.
Combatir el desempleo. Sobre la base de la expropiación de la banca y los monopolios, plan de choque para invertir en la creación de infraestructuras sociales, escuelas, institutos, hospitales, etc., dando empleo a los parados y a la juventud.
Contra el sabotaje de los capitalistas a la producción: Control obrero en todas las empresas, y nacionalización de aquellas en las que los empresarios planteen despidos o cierres.
Todas estas medidas, y muchas otras, son la condición para organizar la sociedad sobre bases democráticas, liberadas de la dictadura del capital financiero y las grandes empresas. Llevarlas a cabo exige, inevitablemente, de una lucha abierta por el poder obrero, que los trabajadores se hagan con el control de las palancas económicas y políticas fundamentales del país. Para este fin nacieron los partidos obreros, y se desarrollaron los partidos comunistas en todo el mundo. El KKE tiene en sus manos llevar a cabo esta alternativa. ¿Cómo hacerlo? Desde luego abandonando cualquier ilusión de que a través del juego parlamentario será posible conseguirlo. Incluso si el KKE lograra formar gobierno, tendría que enfrentarse inmediatamente a la hostilidad de los capitalistas griegos y europeos que utilizarían todos los recursos a su alcance para desalojarlos y aplastarlos. En esas condiciones, la mayoría en el parlamento sería completamente insuficiente. Sólo el apoyo consciente de la clase obrera y la mayoría de la población puede lograr una salida socialista al actual caos.
La tarea central de los comunistas, de los revolucionarios, no es crear ilusiones en instituciones que han demostrado que no son más que instrumentos al servicio del capital, cuyo barniz “democrático” no esconde otra cosa que la dictadura de los bancos. Al poder de la burguesía hay que oponer el poder de los trabajadores: impulsar la formación de comités revolucionarios en todas las empresas, industrias, tajos, escuelas, universidades y barrios. Comités basados en las asambleas, cuyos miembros deben ser elegidos democráticamente por los trabajadores y la juventud para llevar a cabo las tareas de la revolución socialista: el control obrero de la producción, y de la vida social; la organización de una huelga general indefinida para tomar el control de los centros de poder económico y político; el establecimiento de un Parlamento Revolucionario integrado por los delegados de todos estos comités para adoptar las medidas descritas anteriormente; la organización de la autodefensa de la clase obrera, en cada fábrica, en cada sindicato, en cada centro de estudio, en cada barrio; un llamamiento fraternal a los soldados e incluso a los miembros de los sindicatos de la policía a servir al pueblo, estableciendo comités revolucionarios y plenos derechos democráticos en su seno; y la extensión de este plan de acción al conjunto de la clase obrera europea: bajo la UE de los capitalistas y los banqueros no hay salida, pero bajo una Grecia fuera de la UE pero capitalista tampoco. Es necesario levantar la bandera del internacionalismo proletario que lleva inscrita la consigna de los Estados Socialistas de Europa.
Si el KKE, y su movimiento sindical PAME, llevasen a cabo este plan de lucha y defendiesen este programa político, abandonando cualquier posición sectaria y construyendo el frente único de la izquierda para lograrlo, segarían la hierba bajo los pies de aquellos dirigentes que, aunque critican al PASOK y las medidas de austeridad, no pretenden romper con el marco de las relaciones de propiedad capitalista. La dirección del KKE tiene una responsabilidad histórica. La experiencia de las políticas frentepopulistas e interclasistas defendidas por el estalinismo llevaron a la derrota de la revolución socialista en Chile, en Portugal, en España en 1936-39. La lista es larga. Hay que sacar las lecciones del pasado, incluyendo el desmoronamiento de la URSS, para preparar el triunfo de los trabajadores en Grecia. Un triunfo que se no se detendría en las fronteras griegas, sino que se contagiaría al conjunto de Europa y del mundo, donde los oprimidos seguirían el ejemplo de sus hermanos griegos hasta tomar el cielo por asalto.
domingo, 11 de diciembre de 2011
POR QUE SOMOS MARXISTAS
Han pasado dos décadas desde que Francis Fukuyama publicara un libro titulado El Fin de la Historia y el Ultimo Hombre, proclamando el triunfo definitivo de la economía de mercado y la democracia burguesa. Esta idea parecía ser confirmada por casi 20 años de mercados al alza y un crecimiento económico prácticamente ininterrumpido. Políticos, banqueros de los bancos centrales y gerentes de Wall Street estaban convencidos de que finalmente habían domesticado el ciclo económico de booms y depresiones.
Ahora, dos décadas después de la caída de la URSS, no queda piedra sobre piedra de las ilusiones de la burguesía. El mundo está experimentando la crisis más profunda desde la década de 1930. Frente a una situación catastrófica a escala mundial, la burguesía de EE.UU., Europa y Japón están en estado de pánico. En los años 30, Trotsky dijo que la burguesía estaba "deslizándose al desastre con los ojos cerrados". Esas palabras son aplicables con precisión a la situación actual, podrían haber sido escritas ayer.
Durante los últimos veinte años, los economistas burgueses se jactaron de que no habría más booms y depresiones, que los ciclos habían sido abolidos. Es un hecho real que durante décadas los economistas burgueses nunca predijeron un solo boom o una sola depresión. Habían elaborado una nueva maravillosa teoría llamada "hipótesis del mercado eficiente". En realidad no hay nada nuevo al respecto, equivale a la vieja idea de: "Dejado a su aire, el mercado lo resolverá todo. Él solo se equilibrará. Siempre y cuando el gobierno no interfiera, antes o después todo estará bien". A lo cual, John Maynard Keyness emitió la célebre respuesta, "A largo plazo, todos estamos muertos".
En la primera década del s.XXI, es cada vez más evidente que el capitalismo ha agotado su potencial progresista. En lugar de desarrollar la industria, la ciencia y la tecnología, las socava constantemente. Las fuerzas productivas se estancan, se cierran fábricas como si fueran cajas de cerillas, y millones son echados del trabajo. Todos estos son síntomas que muestran que el desarrollo de las fuerzas productivas en una escala mundial ha ido más allá de los estrechos límites de la propiedad privada y del Estado nacional.
Esa es la razón fundamental de la crisis actual, la cual ha expuesto la bancarrota del capitalismo en el sentido más literal de la palabra. La difícil situación de Irlanda y Grecia proporciona la confirmación gráfica del estado de enfermedad del capitalismo europeo. Mañana el contagio se extenderá a Portugal y España. Pero Gran Bretaña e Italia no están muy por detrás, y Francia, Alemania y Austria les seguirán inexorablemente en su tendencia a la baja.
Los economistas y políticos burgueses y, sobre todo, los reformistas, están desesperadamente buscando algún tipo de reactivación para salir de esta crisis. Ellos miran al restablecimiento del ciclo económico como la salvación. Los líderes de la clase trabajadora, los líderes sindicales y los líderes socialdemócratas creen que esta crisis es algo temporal. Imaginan que puede ser resuelta haciendo algunos ajustes al sistema existente, que todo lo que se necesita es más control y regulación, y que podemos volver a las condiciones anteriores. Pero esta crisis no es una crisis normal, no es temporal. Marca un punto de inflexión fundamental en el proceso, el punto en el que el capitalismo ha llegado a un callejón sin salida histórico. Lo mejor que se puede esperar es una débil recuperación, acompañada por un alto desempleo y un largo periodo de austeridad, recortes y caída de los niveles de vida.
La crisis de la ideología burguesa
El marxismo es en primer lugar una filosofía y un punto de vista sobre el mundo. En los escritos filosóficos de Marx y Engels no encontramos un sistema filosófico cerrado, sino una serie de brillantes puntos de vista y consejos, los cuales, si fueran desarrollados, proveerían una valiosa adición al arsenal metodológico de la ciencia.
En ningún sitio está más clara la crisis ideológica de la burguesía que en el campo de la filosofía. En sus primeras etapas, cuando la burguesía representaba el progreso, era capaz de producir grandes pensadores: Hobbes y Locke, Kant y Hegel. Pero en la época de su decadencia senil, la burguesía es incapaz de producir grandes ideas. De hecho, es incapaz de producir ningún tipo de ideas.
Ya que la burguesía moderna es incapaz de audaces generalizaciones, niega el concepto mismo de ideología. Por esa razón el discurso postmodernista habla del "fin de la ideología". Niegan el concepto de progreso simplemente porque bajo el capitalismo no es posible un progreso superior. Engels escribió una vez: "La filosofía y el estudio del mundo actual tienen la misma relación que el onanismo y el amor sexual". La filosofía burguesa moderna prefiere la primera a la segunda. En su obsesión por combatir el marxismo, ha arrastrado a la filosofía de vuelta al peor periodo de su antiguo, desgastado y estéril pasado.
El materialismo dialéctico es una visión dinámica de la comprensión del funcionamiento de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento. Lejos de ser una idea pasada de moda del s. XIX, es una visión sorprendentemente moderna de la naturaleza y la sociedad. La dialéctica elimina la forma fija, rígida y exánime de mirar las cosas que era característica de la antigua escuela mecánica de la física clásica. Muestra que bajo ciertas circunstancias las cosas pueden volverse en su contrario.
La noción dialéctica de que la acumulación gradual de pequeños cambios puede, en un momento crítico, transformarse en un gigantesco salto, ha recibido una notable confirmación en la moderna teoría del caos y sus derivadas. La teoría del caos ha terminado con el tipo de estrecho determinismo mecanicista reduccionista que dominó la ciencia durante más de cien años. La dialéctica marxista es una expresión del siglo XIX sobre lo que la teoría del caos expresa ahora matemáticamente: la interrelación de las cosas, la naturaleza orgánica de las relaciones entre las entidades.
El estudio de transiciones de fase constituye una de las áreas más importantes de la física contemporánea. Hay un número infinito de ejemplos sobre el mismo fenómeno. La transformación de la cantidad en calidad es una ley universal. En su libro, Ubiquity, Mark Buchanan muestra esto a través de fenómenos tan diversos como ataques al corazón, avalanchas, incendios forestales, el aumento y caída de poblaciones animales, crisis bursátiles, guerras e, incluso, mediante cambios en la moda y las escuelas de arte. Aún más asombroso, estos acontecimientos pueden expresarse mediante una fórmula matemática conocida como una ley de potencias.
Estos notables descubrimientos fueron anticipados hace mucho por Marx y Engels, los cuales pusieron la filosofía dialéctica de Hegel sobre una base racional (esto es, materialismo). En su Lógica (1813) Hegel escribió: "Se ha convertido en una broma común en la historia dejar que grandes efectos surjan de pequeñas causas". Esto fue mucho antes de que se oyera hablar del "efecto mariposa". Al igual que los terremotos o las erupciones volcánicas, las revoluciones son el resultado de la lenta acumulación de contradicciones durante un largo periodo. El proceso finalmente alcanza un punto crítico en el que se produce un salto repentino.
Materialismo histórico
Todo sistema social cree que representa la única forma posible de existencia para el ser humano. Que sus instituciones, su religión y su moralidad son la última palabra que puede ser dicha. Esto es lo que los caníbales, los sacerdotes egipcios, María Antonieta y el Zar Nicolás fervientemente creyeron. Y eso es lo que Francis Fukuyama quería demostrar cuando nos aseguró, sin el menor fundamento, que el llamado sistema de libre empresa es el único sistema posible, justo cuando está empezando a hundirse.
De la misma manera que Charles Darwin explica que las especies no son inmutables, y que poseen un pasado, un presente y un futuro, cambiando y evolucionando, Marx y Engels explican que un sistema social dado no es algo eternamente fijo. La analogía entre la sociedad y la naturaleza es, por supuesto, sólo aproximada. Pero incluso el examen más superficial de la historia muestra que la interpretación gradualista carece de base. La sociedad, al igual que la naturaleza, conoce largos periodos de cambio lento y gradual, pero incluso aquí la línea es interrumpida por avances explosivos: guerras y revoluciones, en las cuales el proceso de cambio es enormemente acelerado. De hecho, son estos acontecimientos los que actúan como el motor principal del desarrollo histórico.
La causa principal de los cambios revolucionarios es el hecho de que un sistema socio-económico particular haya alcanzado sus límites y sea incapaz de desarrollar las fuerzas productivas como antes. El marxismo analiza los motivos principales que yacen tras el desarrollo de la sociedad humana desde las más tempranas sociedades tribales hasta el día de hoy. La concepción materialista de la historia nos permite entender la historia no como una serie de incidentes inconexos e imprevistos, sino más bien como parte de un proceso comprendido e interrelacionado claramente. Son una serie de acciones y reacciones que cubren la política, la economía y todo el espectro del desarrollo social.
La relación entre todos estos fenómenos es una relación dialéctica compleja. Muy a menudo se hacen intentos de desacreditar al marxismo recurriendo a una caricatura de su método de análisis histórico. La distorsión común es que Marx y Engels "redujeron todo a la economía". Esta patente absurdidad fue contestada en muchas ocasiones por Marx y Engels, como en el siguiente extracto de la carta de Engels a Bloch:
"Según la concepción materialista de la historia, el factor que en última instancia determina la historia es la producción y la reproducción de la vida real. Ni Marx ni yo hemos afirmado nunca más que esto. Si alguien lo tergiversa diciendo que el factor económico es el único determinante, convertirá aquella tesis en una frase vacua, abstracta, absurda".
El Manifiesto Comunista
El libro más moderno que uno puede leer hoy es el Manifiesto del Partido Comunista, escrito en 1848. Cierto, tal o cual detalle debería ser cambiado, pero en todo lo fundamental, sus ideas son tan relevantes y ciertas hoy como cuando fueron escritas por primera vez. Por el contrario, la inmensa mayoría de los libros escritos hace siglo y medio son hoy de un mero interés histórico.
Lo que más choca del Manifiesto es la forma en la cual anticipa los fenómenos fundamentales que ocupan nuestra atención a escala mundial en la actualidad. Veamos un ejemplo; en la época en la que Marx y Engels estaban escribiendo, el mundo de las grandes empresas multinacionales era todavía la música de un futuro muy lejano. A pesar de esto, ellos explicaron como "la empresa libre" y la competencia llevarían inevitablemente a la concentración del capital y a la monopolización de las fuerzas productivas.
Es francamente cómico leer lo dicho por los defensores del "mercado" en cuanto a los supuestos errores de Marx en esta cuestión, cuando en realidad fue una de sus más precisas, brillantes y acertadas predicciones. Hoy es totalmente indiscutible que el proceso de concentración de capital previsto por Marx ha ocurrido, está ocurriendo y, de hecho, ha alcanzado cotas sin precedentes en el curso de los últimos diez años.
Durante décadas, los sociólogos burgueses intentaron refutar estas afirmaciones y "demostrar" que la sociedad se estaba volviendo más igualitaria y que, consecuentemente, la lucha de clases era tan anticuada como el telar manual y el arado de madera. La clase obrera había desaparecido, decían, y todos éramos clase media. En cuanto a la concentración del capital, el futuro estaba con la pequeña empresa, y "lo pequeño es bello".
¡Qué irónicas suenan estas afirmaciones hoy! La economía del mundo entero está ahora dominada por no más de 200 compañías gigantes, la gran mayoría de las cuales están basadas en USA. El proceso de monopolización ha alcanzado proporciones sin precedentes. En el primer trimestre de 2006 las fusiones y las adquisiciones en USA ascendieron a 10.000 millones de dólares al día. Esta ferviente actividad no significa un desarrollo real de las fuerzas productivas, sino lo contrario. Y el ritmo de la monopolización no disminuye, sino aumenta. El 19-20 de noviembre de 2006, el valor de las fusiones y las adquisiciones en USA ascendieron al récord de 75.000 millones de dólares, ¡en sólo 24 horas! Las absorciones u OPAs (Oferta Pública de Adquisición) son una especie de canibalismo empresarial que es inevitablemente seguido de la liquidación de activos, el cierre de fábricas y despidos –esto es, la destrucción masiva y gratuita de los medios de producción y el sacrificio de miles de puestos de trabajo en el altar del beneficio–.
Al mismo tiempo, hay un incremento constante de la desigualdad. En todos los países, la proporción de los beneficios en la renta nacional está en un nivel récord, mientras que la proporción de los salarios está en un mínimo histórico. El verdadero secreto del auge actual es que los capitalistas están sacando cantidades récord de plusvalía de la clase trabajadora. En EE.UU., los trabajadores están produciendo de media un tercio más que hace diez años, aunque los salarios reales se han estancado o caído en términos reales. Los beneficios han seguido en auge y los ricos se están volviendo cada vez más ricos a expensas de la clase obrera.
Tomemos otro ejemplo aun más llamativo: la Globalización. El aplastante dominio del mercado mundial es la manifestación más importante de nuestra época, y esto se supone que es un descubrimiento reciente. De hecho, la globalización fue predicha y explicada por Marx y Engels hace más de 150 años. No obstante, cuando el Manifiesto fue escrito, no había prácticamente ningún dato empírico para sustentar tal hipótesis. La única economía capitalista realmente desarrollada era Inglaterra. Las industrias nacientes de Francia y Alemania (que no existían como una entidad unida) todavía estaban protegidas detrás de altos muros arancelarios –un hecho que es convenientemente olvidado hoy, cuando los gobiernos y economistas occidentales lanzan duros sermones al resto del mundo sobre la necesidad de abrir sus economías–.
A escala mundial, los resultados de la globalizada "economía de mercado" son horribles. En el 2000 las 200 personas más ricas tenían tanta riqueza como las 2.000 millones más pobres. Según cifras de la ONU, 1.200 millones de personas están viviendo con menos de dos dólares al día. De estos, ocho millones de hombres, mujeres y niños mueren cada año porque no tienen dinero suficiente para sobrevivir. Todo el mundo está de acuerdo en que el asesinato de seis millones de personas en el Holocausto nazi fue un terrible crimen contra la humanidad, pero aquí tenemos un Holocausto silencioso que mata ocho millones de personas inocentes cada año y nadie tiene nada que decir al respecto.
Junto a la miseria y el sufrimiento humano más espantosos hay una orgía de enriquecimiento obsceno y ostentación. En todo el mundo hay en la actualidad 945 multimillonarios con una riqueza total de 3,5 billones de dólares. Muchos son ciudadanos de estadounidenses. Bill Gates tiene una fortuna personal estimada de unos 56.000 millones de dólares. Warren Buffet no va muy por detrás con 52.000 millones. Ahora, ellos alardean de que esta riqueza indecorosa se está extendiendo a "naciones más pobres". Entre los súper ricos hay 13 chinos, 14 indios y 19 rusos. ¡Y esto se supone que es motivo de celebración!
Lucha de clases
El materialismo histórico nos enseña que las condiciones determinan la conciencia. El problema es que la conciencia está rezagada detrás de la situación objetiva, las organizaciones de masas están rezagadas tras esta y, por encima de todo, los líderes de la clase obrera están más rezagados que nada o nadie. Esta es la mayor contradicción del periodo actual. Debe ser resuelto, y será resuelto.
Los idealistas siempre han presentado la conciencia como la fuerza motriz de todo el progreso humano. Pero incluso el estudio más superficial de la historia muestra que la conciencia humana siempre tiende a quedarse tras los acontecimientos. Lejos de ser revolucionaria, es innatamente y profundamente conservadora. A la mayoría de la gente no le gusta la idea del cambio, y menos aún la de una convulsión violenta que transforme las condiciones existentes. Ellos tienden a adherirse a las ideas familiares, las instituciones conocidas, la moral tradicional, la religión y los valores del orden social existente. Pero dialécticamente, las cosas se transforman en su contrario. Tarde o temprano, la conciencia se pondrá en sintonía con la realidad de una forma explosiva. Eso es precisamente lo que es una revolución.
El marxismo explica que en última instancia, la clave de todo desarrollo social es el desarrollo de las fuerzas productivas. Mientras la sociedad avanza, es decir, mientras sea capaz de desarrollar la industria, la agricultura, la ciencia y la tecnología, es vista como viable por la gran mayoría de la gente. Bajo tales condiciones, hombres y mujeres generalmente no cuestionan la sociedad existente, su moralidad y sus leyes. Por el contrario, son vistas como algo natural e inevitable: tan natural e inevitable como la salida y la puesta del sol.
Grandes acontecimientos son necesarios para permitir a las masas sacudirse la pesada carga de la tradición, el hábito y la rutina y para que abrace nuevas ideas. Tal es la posición tomada por la concepción materialista de la historia, que fue brillantemente expresada por Carlos Marx en su célebre frase "el ser social determina la conciencia". Se necesitan grandes eventos para poner al descubierto la inconsistencia del viejo orden y convencer a las masas de la necesidad de su completa destrucción. Este proceso no es automático y lleva tiempo.
En el último periodo pareció que la lucha de clases en Europa era cosa del pasado. Pero ahora, todas las contradicciones acumuladas están saliendo a la superficie, preparando el camino para una explosión de la lucha de clases en todas partes. Incluso en países como Austria, donde durante décadas la clase dominante trajo paz social mediante reformas, se están preparando acontecimientos tempestuosos. Cambios repentinos y profundos están implícitos en la situación.
Cuando Marx y Engels escribieron El Manifiesto eran dos hombres jóvenes, 29 y 27 años respectivamente. Estaban escribiendo en un periodo de negra reacción. La clase obrera estaba aparentemente inmóvil. El Manifiesto mismo fue escrito en Bruselas, donde sus autores habían sido forzados a escapar como refugiados políticos. Y sin embargo, en el momento en el que El Manifiesto Comunista vio la luz por primera vez en febrero de 1848, la revolución había entrado en erupción en las calles de París, y en los meses siguientes se extendió como un fuego arrasador a través de prácticamente la totalidad de Europa.
Estamos entrado en un periodo de máxima convulsión que durará algunos años, similar al periodo en España de 1930 a 1937. Habrá derrotas y reveses, pero bajo esas condiciones las masas aprenderán muy rápido. Claro está, no debemos exagerar: todavía estamos en los inicios de un proceso de radicalización. Pero está muy claro aquí que estamos siendo testigos del inicio de un cambio de conciencia de las masas. Cada vez más gente está cuestionando el capitalismo. Está abierta a las ideas del marxismo de una forma que no era el caso antes. En el próximo periodo ideas que estaban confinadas en pequeños grupos de revolucionarios serán abrazadas con entusiasmo por millones.
Por consiguiente, podemos responder al señor Fukuyama de esta manera: la historia no ha terminado. De hecho, apenas ha empezado. Cuando las generaciones futuras echen la vista atrás a nuestra actual "civilización", tendrán aproximadamente la misma actitud que nosotros adoptamos hacia el canibalismo. La condición previa para la consecución de un nivel más elevado de desarrollo humano es el final de la anarquía capitalista y el establecimiento de un plan racional y democrático de producción en el cual los hombres y las mujeres puedan asumir sus vidas y su destino en sus propias manos.
"¡Esto es una Utopía imposible!", nos dirán los supuestos "realistas". Pero lo que es absolutamente irreal es imaginar que los problemas que encara la humanidad pueden ser resueltos sobre la base del sistema actual, que ha traído al mundo a su actual lastimoso estado. Decir que la humanidad es incapaz de encontrar una mejor alternativa a las leyes de la jungla es una monstruosa calumnia a la raza humana.
Mediante el aprovechamiento del colosal potencial de la ciencia y la tecnología, liberándolas de las monstruosas trabas de la propiedad privada y el estado nacional, será posible resolver todos los problemas que oprimen nuestro mundo y lo amenazan de destrucción. La historia humana real sólo comenzará cuando los hombres y las mujeres hayan puesto fin a la esclavitud capitalista y hayan dado los primeros pasos hacia el reino de la libertad.
miércoles, 15 de junio de 2011
miércoles, 13 de abril de 2011
AMLO y el Nuevo Proyecto de Nación: ni un gramo de confianza en la burguesía y el imperialismo
El pasado domingo 20 de Marzo en el Auditorio Nacional, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) relanzó el Movimiento de Regeneración Nacional, mejor conocido como MORENA. Junto con ello presentó el nuevo Proyecto Alternativo de Nación el cual a lo largo de 50 puntos define el programa de gobierno que impulsará de llegar a la presidencia de la república tras las elecciones del 2012. Los 50 puntos del Proyecto Alternativo de Nación retoman y detallan aspectos planteados en los 10 puntos del proyecto alternativo de nación, tema sobre el cuál Militante ha publicado un extenso artículo de análisis (AMLO rumbo a la elecciones del 2012: por un programa socialista http://militante.org/amlo-rumbo-elecciones-2012)
Las ideas que AMLO enfatizó en su discurso reflejan no sólo su programa de gobierno, sino la política que los dirigentes del MORENA impulsarán en el movimiento. Por ello es pertinente que la base de apoyo del MORENA y del PRD debata y se involucré en la definición de la táctica a seguir rumbo al 2012 y en la elaboración de la postura que el movimiento debe tener hacia la burguesía, el imperialismo norteamericano, entre otros temas que son de vital importancia para la lucha.
Derrotar a la oligarquía
Al inicio del discurso y antes de terminarlo AMLO señaló un aspecto fundamental para el movimiento, poniendo cómo una condición para aplicar el Proyecto Alternativo de Nación, la derrota de la oligarquía: “En primer lugar, es ineludible derrotar a la oligarquía en el terreno político y por la vía pacífica para establecer en México una verdadera democracia, un gobierno del pueblo y para el pueblo”.
Antes de concluir el discurso fue más enfático en este puto y señaló cual sería la actitud de la “oligarquía” -cómo él llama a los empresarios más acaudalados y a la burocracia política que defiende sus intereses- una vez que se tratara de implementar el Proyecto Alternativo de Nación: “Tengamos presente que la oligarquía seguirá existiendo, que no los vamos a desaparecer o a desterrar, la gran diferencia será que ellos ya no tendrán el mando, que habrá un gobierno del pueblo y para el pueblo. Pero como es lógico, siempre estarán presionando para mantener y acrecentar sus privilegios, y por eso es indispensable contar con el apoyo y la participación organizada del pueblo. No olvidemos que esta lucha no es nada más para llegar al gobierno, por cargos públicos, sino para llevar a cabo la transformación del país”.
Esta perspectiva es totalmente correcta, el movimiento organizado en MORENA, donde millones de trabajadores del campo y la ciudad ven reflejadas sus aspiraciones, tiene que considerar que un cambio en la política y en la economía que mejore las condiciones de vida de las masas ha sido y seguirá siendo rechazado por la oligarquía; empresarios, banqueros, terratenientes, especuladores, la burguesía y sus representantes políticos enquistados en el Estado, han sido y seguirán siendo enemigos irreconciliables de nuestro movimiento.
Pero también y de manera muy asertiva AMLO señaló la fortaleza del movimiento: “También es importante que no nos dejemos apantallar, porque si bien es cierto que esta minoría rapaz ha llegado a acumular mucha riqueza mal habida y son los dueños de los medios de comunicación más influyentes del país, se trata de gigantes con pies de barro, porque no son más que una pandilla de delincuentes de cuello blanco. Pensemos que en nuestro movimiento participan millones de hombres y mujeres con firmes convicciones y elevados valores morales. Y esto es lo mero principal. Con mexicanos así, con gente como ustedes, lo imposible es posible. Además, ya está despertando más gente. Y me consta que se están apuntando diariamente alrededor de 10 mil ciudadanos como protagonistas del cambio verdadero”.
Reconocer que el MORENA es un movimiento antagónico a los intereses de los capitalistas y de su Estado, que para triunfar y aplicar su programa debe derrotar a la burguesía, es un gran acierto. Que los capitalistas están en todo momento “presionando para defender y acrecentar sus privilegios” y que los trabajadores organizados podemos vencerlos cómo a “gigantes con pies de barro” es una verdad indiscutible.
Ninguna vacilación en la lucha contra la oligarquía
Contrastando totalmente con la línea de argumentación inicial y final del discurso, a la hora de señalar cuáles son los ejes fundamentales del programa de MORENA, AMLO señaló importantes aspectos que desafortunadamente no se corresponden con las conclusiones señaladas anteriormente.
Sobre las medidas a tomar hacia los monopolios señaló; “Si Carlos Slim, como cualquier otro ciudadano, quiere tener un canal de televisión, no tendrá problemas, porque queremos que no sólo haya dos televisoras que acaparen toda la audiencia sino 10, 20, las que sean técnicamente posibles. De la misma forma, si Emilio Azcárraga, Ricardo Salinas Pliego o cualquier otro empresario desea participar en la telefonía, podrá hacerlo, porque no debe haber, bajo ninguna consideración, monopolios”.
La política que MORENA defiende hacia los capitalistas más poderosos del país es fundamental, ya que son precisamente los Slim, Azcárraga, Salinas Pliego, etcétera, los que encabezan “la pandilla de cuello blanco” que “presionan por acrecentar sus privilegios” esta es la oligarquía que “debemos derrotar”. Los capitalistas no son mansos corderos a los cuales se les pueda domesticar o regular, presionándoles con sanciones administrativas para que cedan su poder y privilegios. En América Latina estos mismos capitalistas antes que permitir que un gobierno de izquierda afecte sus millonarios negocios, han intentado derrocarlos y reprimir la organización de la clase obrera por medio de Golpes de Estado, en contubernio con las transnacionales y el imperialismo norteamericano.
Precisamente es la experiencia de América Latina la que ha llevado a los capitalistas a la siguiente conclusión: AMLO no debe de llegar a la presidencia. Este es un aspecto que unifica al imperialismo y la burguesía nacional, por eso tiene razón AMLO cuando señala que para aplicar el programa de MORENA previamente se debe derrotar a la oligarquía, por eso es una tarea indispensable que los dirigentes del movimiento de regeneración nacional señalen inmediatamente el cómo y con qué métodos se va a derrota previamente a la oligarquía. Actualmente esta es la tarea más apremiante para el movimiento. Cualquier señalamiento, cómo el que hiso AMLO hacia Slim, Azcárraga, y Salinas Pliego, infunde confusión dentro de las filas del movimiento, al mismo tiempo que la burguesía lo toma en cuenta cómo una vacilación y síntoma de debilidad de MORENA y de su dirigente más importante.
Cualquier intento de presentar a MORENA cómo un movimiento que “representa todos los intereses” donde “todos tienen cabida” incluidos los capitalistas, infundirá desconfianza entre las masas, confusión y escepticismo entre la vanguardia del movimiento obrero, además de desprecio por parte de los capitalistas, los cuales no obstante seguirán el juego hasta donde les convenga para desprestigiar al movimiento. Dentro de esta línea es que algunas cámaras empresariales aceptaron “dialogar” con Andrés Manuel en los últimos meses. MORENA es el resultado de un movimiento proletario de masas que se ha mantenido heroicamente organizado durante los últimos cinco años; donde las bases se han pronunciado una y otra vez por una política contundente en contra de Calderón y de todos los intereses capitalistas que lo impusieron, incluidos por supuesto los intereses de Slim, Azcárraga y Salinas Pliego. ¡No hay nada que negociar con la oligarquía! ¡Contra los monopolios capitalistas, la expropiación bajo control obrero!
La política de MORENA ante el imperialismo norteamericano
Es sintomático que el primer punto del Proyecto Alternativo de Nación que presentó AMLO lo haya dedicado a la relación entre el gobierno de México y EUA. En este sentido dijo: “La relación con los Estados Unidos se fincará en el respeto a la soberanía y en la cooperación para el desarrollo”; además señaló que se revisaría el Tratado de Libre Comercio y se defenderán los derechos laborales de los mexicanos que radican en Estados Unidos.
Vale la pena señalar que el gobierno norteamericano, con Obama a la cabeza, es el representante de la oligarquía más poderosa que oprime a la clase trabajadora a nivel mundial. Las recientes publicaciones de wikileaks ilustran lo que siempre ha existido el control del imperialismo sobre la política y la economía de México, donde las decisiones más importantes de la clase dominante en nuestro país, incluidas los relacionados con los resultados electorales, se acuerdan o se imponen desde los EUA.
La relación existente entre EUA y México es una relación de dominación de un país imperialista sobre uno con una economía dependiente. El gobierno y las transnacionales norteamericanas son de hecho parte de la oligarquía que impuso a Calderón y por lo tanto también son un enemigo a tener en cuenta, pero cómo ha señalado AMLO, no debemos “dejarnos apantallar”. Las masas en nuestro continente y en el Magreb han infundido las derrotas más significativas al imperialismo norteamericano probablemente desde la derrota de su ejército en Vietnam, echando por tierra a dictaduras y gobiernos títeres, demostrando la fuerza y el poder de la clase trabajadora movilizada.
Es correcto que MORENA tome en cuenta el papel que va a jugar el gobierno norteamericano de cara a las elecciones del próximo año. En este sentido MORENA debe de extender su red de organización a los más de 10 millones de migrantes mexicanos que han sido expulsados del país por la política del PRI y el PAN, reivindicando sus derechos democráticos y laborales, además de ser un factor de presión para contrarrestar la influencia del gobierno yanqui sobre las decisiones de la clase trabajadora en nuestro país.
La fuerza del MORENA debe ponerse en acción
Al cierre del mitin AMLO pasó revista a las fuerzas del MORENA, señalando que:
“Ya contamos con dos mil comités municipales integrados por 14 mil ciudadanos, mujeres y hombres libres, conscientes y comprometidos con esta noble causa.
También hemos decidido crear un comité en cada una de las 65 mil secciones electorales del país, hasta ahora llevamos 25 mil, en los que participan cerca de 100 mil ciudadanos. A finales de este año, cuando lleguemos a la meta de los 65 mil comités seccionales, estarán participando alrededor de 250 mil dirigentes de base en todo el territorio nacional. Para entonces habremos construido la organización más importante que se haya visto en la historia de México”.
El cúmulo de fuerzas que agrupa el MORENA es un reflejo de la enorme disposición de la clase trabajadora por acabar con el gobierno de Calderón y su política, si a esto le agregamos la conclusión de AMLO –y que el movimiento comparte- de que es necesario derrotar a la oligarquía cómo una condición necesaria para llevar adelante el Proyecto Alternativo de Nación, cave hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué deben hacer los dos mil comités municipales que agrupan a 14 mil compañeros, para derrotar a la oligarquía mientras llegan las elecciones del 6 de julio de 2012? ¿Cómo pueden y que deben hacer los 25 mil comités seccionales que agrupan a cerca de 100 mil seguidores de AMLO, ante los actuales ataques de Calderón contra electricistas y mineros? ¿No acaso podríamos comenzar a infligir derrotas decisivas al gobierno de Calderón movilizando esa enorme fuerza a nivel nacional, para llevar a la victoria la lucha de todos aquellos sectores que están siendo atacados por Calderón y la burguesía? ¿No acaso una victoria en estos terrenos nos pondría en condiciones más que favorables para enfrentar la coyuntura electoral del 2012? ¿Por qué no organizar una huelga general por un aumento salarial de emergencia ante la carestía de la vida, agitando en todos los sindicatos, incluidos los que están bajo el control priista? ¿Por qué no emprender una ofensiva decisiva para quitar a los “Chuchos” de la dirección del PRD, asegurando que la candidatura de AMLO sería respaldada por este partido? ¿No acaso estas acciones representarían una derrota importante para Calderón, el PRI, el PAN, y sus compinches “Chuchos”, lo que colocaría magníficamente a nuestro movimiento de cara a julio del 2012?
AMLO y el MORENA se han puesto un objetivo muy ambicioso, agrupar a 4 millones de miembros y simpatizantes del proyecto de Regeneración Nacional, esto es del todo viable, pero la lucha de clases no se desarrolla simplemente de forma aritmética, para generar una base de apoyo activa, militante, dispuesta a defender el voto hasta sus últimas consecuencias, que es cómo se necesitará defender los votos, se requiere de movilización, se requiere frenar inmediatamente los ataques del gobierno de Calderón y del PRI contra los trabajadores, esto tendría el efecto que tuvo la derrota de Fox al querer desaforar a Andrés Manuel. Fue esa enorme movilización la que dio el grito de batalla a la clase trabajadora, la que infundió confianza en los mineros, en los profesores y campesinos pobres de Oaxaca; fueron estas batallas y victorias las que ensancharon el camino del 6 de julio del 2006.
El movimiento actualmente está más organizado, es más consiente de sus intereses históricos y de cómo defenderlos, pero requiere ponerse en acción contra todos los males que aquejan y oprimen a las masas, de esta manera el movimiento llegaría no solo a 4 millones de afiliados, además de la cantidad, el ambiente sería aun más combativo, de lucha irreconciliable contra los capitalistas, este es el estado de ánimo que se requiere para vencer y que la dirección tiene que promover entre las filas de MORENA.
